El Cosmos Creativo

Gene Troxell

El cosmos creativo es simplemente dado por sentado por la mayoría de las personas. Aquí estamos. Las personas, los árboles, otros animales, el agua, los microbios, todo existe. Esto es simplemente el mundo. Sabemos que hay muchas estrellas encima de nosotros, y la mayoría nos damos cuenta que lo poco que podemos ver es solo una fracción infinitesimal de lo que existe realmente. Pero nada de esto parece darnos motivo para maravillarnos, admirar o reverenciar. Simplemente existe. Muchos han oído de un supuesto acontecimiento llamado Big Bang ( la Gran Explosión ), cuando la materia-energía básica que compone el universo empezó a funcionar en su manera presente. Podemos pensar en ello como el principio de todo que ahora existe. No parece tener sentido que la materia-energía básica saliese de la nada, así que quizás nos imaginemos que algo más existía antes de la Gran Explosión — un Dios aparte quizás. Pero entonces nos damos cuenta de a este Dios aparte o ha existido siempre, o él mismo fué creado por algo más. Así que no hemos resuelto realmente el problema de donde vino todo, solo hemos postulado un tipo diferente de entidad como su fuente. Si el Dios aparte ha podido existir siempre, así también pudo existir siempre la materia-energía básica. Podemos admitir que no sabemos cómo ni por qué empezó todo ni cuando ni como se hizo, y de aquí en adelante utilizar la noción de la Gran Explosión como el origen conceptual de todo que existe. Entonces podemos utilizar nuestra comprensión y métodos actuales de la física , la química, la biología, etc. para entender cómo la materia-energía de la Gran Explosión llegó a ser lo que ahora existe.

Einstein pensó de que el hecho de que el mundo sea entendible es una fuente del misterio, de humildad y de admiración. “El misterio Eterno del mundo es su comprensibilidad. .. El hecho de que sea comprensible es un milagro.” “lo que veo en la Naturaleza es una estructura magnífica que podemos comprender sólo muy imperfectamente, y eso debe llenar a una persona pensadora de un sentimiento de humildad. Este es un sentimiento genuinamente religioso que no tiene nada que ver con el misticismo.” El hecho que el universo sea entendible no parece tan maravilloso hasta que caemos en el hecho de que el universo es capaz de comprenderse a si mismo. Es decir, los humanos, el intelecto humano, la ciencia humana, son entidades y procesos que el universo ha creado recientemente. Cuándo hablamos del universo creando humanos, queremos significar que la materia-energía básica que compone el universo resultó ser capaz de llegar a organizarse en seres conscientes vivos. Podemos decir que entonces los humanos desarrollaron la ciencia y la comprensión. Pero eso es simplemente otra manera de decir que el universo desarrolló la ciencia y la comprensión, ya que los humanos son criaturas integrantes del universo. Son una de las formas, una de la miríadas de los seres vivos, en que de algún modo se organizó la materia-energía básica del universo. Ahora podríamos decir que una vez la materia-energía básica adopta esa forma (la “forma” de seres racionales conscientes), puede pasar a organizarse en otras formas — la ciencia y la comprensión, por ejemplo.

La existencia de posteriores “formas”, como la ciencia y la comprensión, parecerían depender de algo como el desarrollo de las formas racionales más tempranas de la organización. De forma similar todo que existe depende de formas más tempranas del universo, o de las que la materia-energía básica que compone el universo habría desarrollado. La Gran Explosión se concibe como un repentino “la liberación” de materia-energía. Pero la materia-energía empezó inmediatamente a experimentar cambios fundamentales. Podemos considerar la forma material del universo se ha “condensado” a partir de una distribución sin forma de la materia-energía. Nuestra comprensión actual de la materia y la energía nos dice que son realmente dos formas de la misma “cosa”. La materia es energía “solidificada”. Las formas atómicas más tempranas de la energía que-llega-a- ser-materia fueron hidrógeno y helio. Una vez que se habían tomado esas formas, la materia-energía básica se desarrolló simplemente haciendo lo que le era natural hacer. Todo avanzó según leyes y sucesiones causales entendibles. Nada extraño acerca de eso. Lo que parece ya un poco extraño, o posiblemente impresionante, es que aparentemente resulta que esta materia-energía inicial tenía la capacidad de llegar a ser eventualmente auto consciente. Cuando decimos tuvo la capacidad de llegar a ser auto consciente, queremos decir que formas de hecho auto conscientes de la materia-energía ahora existen, y nosotros no tenemos razón para pensar que nada se añadió jamás a la materia-energía original. Así la materia-energía inicial es ahora, en algunas de sus organizaciones, inteligente, volitiva, auto consciente, y capaz de comprenderse de sí misma. Los humanos, el intelecto humano, la ciencia humana, la comprensión del humano, son simplemente parte de las pautas de la organización que la materia-energía original ha asumido. Tuvo también la capacidad de organizarse en todas las otras maravillas del universo, las vivas y las no vivas, las conocidas y las que todavía no conocemos, las que se han desarrollado hasta ahora, y las que no se han desarrollado todavía.

Ahora podemos decir la materia-energía básica siguió pautas entendibles, causales, que llegaron a ser todo que lo han llegado a ser. Cuando decimos esto queremos decir nosotros, como forma del universo, que somos ahora capaces de comprender las características principales de como el proceso creador avanzó. Eso significa que las formas diferentes en que la materia-energía se ha convertido han sucedido en todo “naturalmente”, desde el punto que los humanos consideramos algo como natural, como opuesto a algo divino. No hemos considerado generalmente a la naturaleza como creadora. La naturaleza es y se desarrolla. Nuestra noción de la creatividad se ha asociado tradicionalmente con la noción de la intencionalidad. Pensamos que los humanos son capaces de crear puesto que pueden actuar determinadamente e intencionalmente. Los humanos han proyectado tradicionalmente las imágenes antropomórficas de Dios que ellos consideraron como creando intencionalmente a los humanos y a todo lo demás. Pero nosotros no consideramos generalmente a la naturaleza como un todo actuando intencionalmente o con propósitos. Así que puede parecer extraño considerar a la naturaleza como creadora. Pero sabemos que la materia-energía original desarrolla constantemente pautas cada vez mas complejas, y que nosotros los humanos encontramos con frecuencia esas pautas hermosas e impresionantes. “Las pautas” de a las que hablamos son las que estan presentes actualmente en los escarabajos, las águilas, las secuoyas, los idiomas y la música humana, para mencionar sólo unos pocos. La comprensión del desarrollo de esas pautas implica generalmente la comprensión como ellas se desarrollaron desde pautas más tempranas que existían antes de ellas.

Por ejemplo, cualquier forma de vida tal y como nosotros la conocemos en la Tierra solo se pudo desarrollar después de que mucha de la materia que componía el hidrógeno original se hubiese reorganizado en carbono, en nitrógeno, en oxígeno, y en la mayoría, o posiblemente todos los demás elementos. Ese proceso de reorganización empezó, según nosotros ahora lo entendemos, poco después la Gran Explosión, cuando la gravedad del hidrógeno provocó que grandes porciones de mismo creasen estrellas inmensas. Los elementos son combinaciones muy estables de partículas subatómicas, con las partículas confinadas de la manera necesaria por fuerzas extremas. Estos son los tipos de fuerzas que juegan un rôle importante en las reacciones nucleares o termonucleares. Las diferentes combinaciones estables se formaron eventualmente en las reacciones termonucleares de las enormes bolas de hidrógeno que formaban las estrellas. El proceso de formar los diferentes elementos tardó mucho tiempo, por lo menos para los estándares humanos. Pasaron varios miles de millones de años, con muchos de los elementos que solo se formaron después que su materia habiese sufrido las reacciones termonucleares de por lo menos dos estrellas diferentes.

Eventualmente se formaron elementos que eran capaces de ciertas interacciones químicas complejas. En por lo menos un lugar, y asumimos que probablemente en otros lugares también, los elementos estaban presentes en un planeta y en una órbita y en una distancia óptima de su estrella. Podemos considerar la distancia como óptima porque estaba bastante lejos de la estrella para que su radiación de energía mantuviese la temperatura correcta para el agua pse mantuviera en estado líquido. Por supuesto, el agua podía estar presente en ese estado sólo después de que diferentes otros cambios hubiesen ocurrido en el planeta. Una atmósfera se tuvo que haber formado alrededor del planeta; la superficie del planeta tuvo que enfriarse respecto de sus temperaturas más tempranas cuando la actividad volcánica era muy predominante. Posiblemente fué golpeado aún por otros cuerpos grandes tales como el que llegó a ser eventualmente la luna de nuestro planeta.

Después que sólo unos mil millones de años, sin embargo, las condiciones en la Tierra eran adecuadas para las distintas combinaciones de sustancias químicas entonces presentes para formar las combinaciones complejas que ahora llamamos RNA. El RNA entonces interactuó con las proteínas primitivas y sobrevino el ADN, y se desarrollaron formas radicalmente diferentes de cualquier forma molecular existente previamente. Con el desarrollo del RNA y ADN sobrevino lo que nosotros ahora podemos considerar como la edad de la información. Los secuencias de ADN contienen básicamente las pautas de información dentro de ellas que les permiten organizar la materia adicional, en forma de nutrientes, en nuevas secuencias con las mismas pautas de información. Afortunadamente la información no siempre se copia exactamente, así el ADN replica las materias nuevas en copias de sus pautas imperfectamente. Como ocurren leves variaciones en la información, esas variaciones pueden causar que el ADN sea más o menos exitoso en organizar nutrientes adicionales en nuevas secuencias de sí mismo. Las variaciones más exitosas llegan a ser en cambio levemente modificadas por las inexactitudes adicionales de copia de información, hasta que, después de un espacio de tiempo, nuevas secuencias existan bastante diferente del ADN original. Los materiales que contenian la información del ADN alcanzaron estos cambios organizándose a si mismos en unidades muy básicas que consideramos como formas tempranas de vida.

Aparentemente la información en el ADN más sencillo no era lo suficiente compleja para producir variaciones considerables de sus formas más tempranas. Era también el caso de que el medio en el que las formas de vida temprana habían vivido y dividido en unidades adicionales necesitaba considerablemente de más desarrollo antes de poder sostener formas más complejas de vida. Por lo tanto, la vida en la Tierra existió sólo en estas formas muy sencillas durante casi tres mil millones de años, hasta que alcanzó un adelanto mayor en su método de la organización. Eventualmente, justo antes de la era que ahora llamamos el período cámbrico de la historia de la Tierra, los organismos unicelulares comenzaron a formar grupos sociales conocidos como organismos pluricelulares. Vivir en formas multicelulares permitió a las células individuales llegar a ser cada vez más especializadas, como diferentes grupos de células cooperaban realizando diferentes tareas que las llevaron a una transición exitosa de su línea microbiana a una nueva generación. El desarrollo de organismos multicelulares llevó también a la reproducción por medio del emparejamiento sexual de dos miembros diferentes de la misma especie. Ambos desarrollos permitieron que la evolución de formas nuevas de organismos ocurrieran mucho más rápidamente que la que tuvo lugar durante la mayor parte del período precámbrico.

Durante el período cámbrico la superficie de la Tierra fué mucho más estable de lo que lo había sido durante la mayor parte del período precámbrico. De hecho fué suficientemente estable para permitir a algunos organismos desarrollarse en las fronteras entre las aguas y la superficies de la tierra. Poco a poco las tierras secas llegaron a estar pobladas con diferentes variedades de tipos de hongos y plantas, así como con algunos animales capaces de vivir de la energía bioquímica producida por las plantas. Todos los organismos vivos requieren de luz o de energía bioquímica para crecer y reproducirse. Las plantas de la tierra se especializaron en recibir la energía directamente del sol, en vez de las corrientes volcánicas de los fondos de los océanos. Cuando poblaron la tierra, a cambio, llegaron a ser una fuente bioquímica de energía para diferentes tipos de organismos que no podrían vivir sólo de la energía recibida directamente del sol, pero que eran capaces de utilizar la energía bioquímica almacenada en las estructuras de las plantas. La existencia de plantas en la tierra constituyó parte de las condiciones necesarias para la emergencia de animales terrestres. Cuando los animales terrestres adoptaron las formas de organismos multicelulares el desarrollo de formas nuevas de vida, tanto plantas como animales, tanto las formas de vida en el mar como las formas de vida de la tierra, avanzaron todavía más rápidamente que antes. Las nuevas formas de vida crearon continuamente las condiciones necesarias para sostener formas aún más nuevas y más complicadas de vida. La materia-energía primordial, cuya temprana manifestación fué el hidrógeno, tuvo la capacidad, después de muchas etapas de desarrollo, para manifestarse eventualmente en las secuencias de ADN de millones de formas diferentes de organismos.

Por supuesto, las secuencias de ADN existen sólo en los organismos individuales cuyo ADN está organizado según estas secuencias. Todos los organismos biológicamente exitosos logran transmitir la secuencia de su ADN a las generaciones futuras. La mismo, o básicamente la misma, la secuencia así persiste, formando la base de lo que identificamos como especie, mientras que los individuos que compone la especie vive para sólo un tiempo relativamente corto. Para los individuos de muchas especies un par de semanas son toda su vida. En otras especies el individuo vive unos meses, unos años o pocos siglos. Algunas especies de árboles tienes individuos que viven unos pocos milenios. La mayoría de los individuos de la mayoría de las especies viven durante un tiempo mucho más corto que el que es posible para los miembros de su especie. Los jóvenes de la mayoría de las especies mueren antes llegar a ser biológicamente exitosos — antes de poder pasar sus secuencias de ADN a la próxima generación.

Podemos sentir simpatía para esos organismos que mueren antes de alcanzar lo que puede parecer ser su meta en la vida — reproducirse a sí mismo. Pero sus muertes son lo que permite al proceso evolutivo ser tan creador. El hecho de que las condiciones de vida sean difíciles para los individuos significa que los levemente mejores en superar los desafíos sean los biológicamente exitosos para transmitir las secuencias mutantes de ADN portadoras de la mejora exitosa a las generaciones futuras. Las secuencias mutantes cambian eventualmente lo suficiente para crear una especia nueva. Según se desarrolla la nueva especie, a su vez, cambian las condiciones de vida para los tipos de organismos previamente existentes . Bajo las nuevas condiciones muchas especie que habían tenido éxito con las condiciones anteriores ya no son capaces de ser biológicamente exitosas. Pero algunos de sus descendientes pueden tener secuencias levemente mutantes de ADN que les permiten tener éxito en las nuevas condiciones de vida, y para formar eventualmente una nueva especie . De todas formas, si una especie más temprana llega a extinguirse, o crea una especie nueva, este cambio altera también las condiciones de vida para los otros tipos de los organismos que habitan ese medio. Tales cambios provocan que el medio escoja mutaciones genéticas diferentes que las escogidas por las condiciones más tempranas. Todo esto sucede solamente porque las condiciones de vida son tan difíciles que la mayoría de los miembros individuales de una especie dada no son capaces de vivir lo suficiente para transmitir sus secuencias genéticas a la siguiente generación.

No solamente eran difíciles las condiciones de vida sino que estás llegaron a ser extremadamente duras para muchos animales cuando aparecieron sus depredadores. Los depredadores obtienen su energía bioquímica principalmente de los cuerpos de otros animales. Los antiguos escritores bíblicos pensaron que la naturaleza era un lugar tan duro porque Dios lo había hecho como era en respuesta a los pecados originales de Adán y Eva. Era la manera de Dios de castigar no sólo a Adán y Eva, sino a toda la naturaleza por lo que Adán y Eva habían hecho. Sólo después de la redención divina, pensaron, el cordero sería una vez más capaz de acostarse con el león. Eso sería cuando la tierra volviera a ser el tipo del paraíso que había sido antes de “la caída”.

Pero al pensar en que las condiciones de vida terrenales puedan ser algún tipo de paraíso verdadero o posible para los organismos individuales que lo habitan se pierde totalmente “el punto” de la creatividad biológica. Si la Tierra hubiese proporcionado “perfección” en las condiciones de vida para los individuos de las especies más tempranas de organismos unicelulares, nunca se habrían convertido en organismos multicelulares. Si le medio hubiese sido idílico para los mamíferos más tempranos, los humanos nunca se habrían desarrollado. Y hay una buena razón para pensar que las condiciones de vida humana que la mayoría de nosotros ahora valoramos nunca se habrían desarrollado si Adán y Eva no hubiesen sido expulsados del Edén, por así decirlo. En cualquier caso el potencial creador de la materia-energía original habría alcanzado un límite en este planeta, nunca convertiéndose en las formas adicionales que ahora sabemos que estaban dentro de su potencial. Las pautas más complejas — las que la mayoría de los humanos más valoramos — no se habrían desarrollado bajo “idílicas” condiciones de vida, y no se podrían haber desarrollado sin el desarrollo más temprano de las condiciones originarias de las pautas necesarias. Algunas de esas formas más tempranas, necesarias para el desarrollo de formas posteriores, necesitaron desarrollarse en el calor extremo de hornos estelares. Otros necesitaron llegar a ser herbívoros que podrían suministrar alimentos nutritivos para los carnívoros. El universo necesita aparentemente estar en una confusión constante, desde una perspectiva humana, para que su potencial creador llegue a ser manifiesto.

Poco después del desarrollo de animales multicelulares, algunas especies de animales llevaron la convivencia social a un nuevo nivel. Colonias enteras de organismos multicelulares empezaron cooperar en un esfuerzo mutuo para transmitir sus secuencias genéticas. Otra vez, la convivencia social demostró ser ventajosa, y habría dentro de poco amplias variedades de tipos diferentes de grupos sociales entre tipos dispares de organismos. La comunicación es esencial para cualquier forma de convivencia social y se habría desarrolado en niveles tempranos entre las células de organismos multicelulares. El desarrollo de los animales, especialmente el desarrollo de animales depredadores, habría llevado al desarrollo de muchas formas diferentes de órganos sensoriales, dotando a los animales con diferentes niveles de facultades sensoriales. Cuando la convivencia social se desarrolló en organismos enteros, las formas de comunicación fueron capaces de tomar la variedad de formas que posibilitaba el desarrollo de los tipos diferentes de facultades sensoriales del animal.

Algo semejante al aprender estuvo presente en las formas más tempranas de ADN. Hablamos del ADN como información para la organización de nueva materia y energía nutriente de acuerdo con las formas estructurales más tempranas de organismos anteriores. Podríamos hablar también de la materia que compone los hilos de ADN, por medio de esta información, como “aprendiendo” a hacer copias de sí mismo. Hay un tipo de “memoria” genética construída en cada secuencia genética y en cada organismo vivo resultante. Esta “memoria” permite las manifestaciones nuevas de esas secuencias a actuar en la manera que habían demostrado ser exitosas para los organismos genéticamente anteriores. La memoria genética no permite a los organismos individuales cambiar su conducta, como lo hace el aprendizaje experimental. Pero parece preparar el camino para ese tipo de aprendizaje, y así los organismos individuales llegan a ser capaces de alterar su conducta en respuesta a estímulos ambientales diferentes.

En animales más complejos, sin embargo, el aprendizaje alcanza niveles enteramente nuevos. Los cerebros, que habían sido inicialmente centros de mini-control que permitían a los organismos pluricelulares enteros actuar como una unidad, llegaron a ser depósitos de información de experiencia almacenada en forma de memoria. Cuando los cerebros de algunos animales sociales llegaron a ser suficientemente buenos en reconocer y copiar ciertas formas de conducta, la comunicación convencional, ahora conocida como idioma, se desarrollaron. Se llama convencional porque las formas específicas de comunicación variaban de grupo social a grupo social dentro de la misma especie. El desarrollo cultural así ocurría juntamente con el desarrollo del idioma. Con el desarrollo del idioma y otras formas de la cultura, la era de la información alcanzó a un nivel enteramente nuevo que el que se había logrado con el desarrollo del ADN. Las pautas culturalmente específicas de la conducta empezaron a evolucionar, ya que ayudaron a los grupos de antepasados humanos para competir y ser biológicamente exitosos. Como las pautas de la conducta se incorporaron a las formas de comunicación convencional, las pautas fluyeron aún más rápidamente de una generación a la siguiente. Las culturas individuales también adquirieron grandes cantidades de información acerca de cómo el mundo “funciona”, que pasó de generación en generación y que conllevó aún a más descubrimientos. El incremento de información llevó a ampliar las opciones conductistas disponibles a los primeros humanos. Ya no dependieron completamente en las instrucciones genéticamente recibidas para responder a los estímulos individuales. Comenzaron a barajar alternativas basadas en la comprensión de conexiones causales más complicadas sobre las cosas percibidas. Eventualmente surgieron luces tenues de auto-consciencia, permitiendo que las pautas culturales se desarrollararan aún más rápidamente y con más complejidad de como lo hicieron antes.

Con el desarrollo de seres auto conscientes capaces de actuar intencionalmente la materia-energía original alcanzó niveles enteramente nuevos de potencial creador. Los humanos pueden desarrollar planes elaborados que se extendienden lejos en el futuro. Utilizando su comprensión colectiva de las pautas causales básicas del universo pueden actuar con sus planes intencionalmente y crear tipos completamente nuevos de entidades. Los aviones, las computadoras, los satélites, las redes de comunicación, los fórmulas matemáticos, la poesía, la música y los sistemas económicos son sólo una fracción diminuta de las formas nuevas que la creatividad hizo posible por el desarrollo de seres sociales auto conscientes capaces de actuar intencionalmente. Consideramos generalmente todo esta creatividad como debido al hecho de que humanos son maravillosos. Pero parecería más correcto considerar todo esto simplemente como un nivel más de la creatividad lograda por el hidrógeno primordial que surgió de la Gran Explosión.

Los humanos no sólo traen nuevas y tremendas capacidades creadoras al universo, son también capaces de apreciar la gama entera de la capacidad creadora del universo. Los humanos pueden apreciar las bellezas y las maravillas de las mariposas, de las orquídeas, de las hormigas, de las tortugas, de los ratones, junto con las armonías de una sonata de Mozart. Pueden utilizar su habilidad de apreciación estética como guía para la creación de maravillas nuevas, así como temperar sus efectos adversos sobre las manifestaciones del proceso creador anterior la llegada de los humanos. Con los humanos el proceso de la evolución entra en un territorio completamente nuevo. El proceso adquiere la capacidad de ser guiado, por lo menos en parte, por las intenciones conscientes de seres sociales, actuando cooperativamente, compartiendo su comprensión considerable del funcionamiento interior de la naturaleza. Por lo menos una mayor parte del proceso creador dirigido conscientemente está guiado por la apreciación estética. Hasta los cambios en las secuencias del ADN ahora se pueden hacer intencionalmente, antes que depender completamente sobre mutaciones fortuitas. Además, el proceso entero es acelerado a una tasa asombrosa de cambio comparado a las tasas más temprano de cambios atómicos, químicos y genéticos.

Vale notar que todo esto no podría haber sucedido si el universo no fuese comprensible. Los humanos son capaces de actuar como humanos sólo cuando adquieren la habilidad de manipular las características de su mundo natural. Esa habilidad depende del punto hasta el que los humanos entienden las características y los procesos del mundo natural. Una condición necesaria de todo esta comprensión, por supuesto, es el hecho que el mundo es realmente entendible — o, como Einstein lo dijo, comprensible.

Todos los cambios por lo que la materia-energía original ha pasado han seguido aparentemente pautas naturales comprensibles — pautas que los humanos llamamos leyes naturales cuando ideamos formulaciones específicas para diferenciarlas. Cuando miramos atrás sobre los cambios que podemos entender de como el hidrógeno cambió en combinaciones atómicas diferentes — combinaciones que actuaron de forma bastante diferente de como hidrógeno solo había sido capaz de actuar. Entendemos mucho de la química implicada en las combinaciones moleculares resultantes, bajo las condiciones adecuadas de energía térmica, eventualmente se organizaron a sí mismas en las formas más tempranas de ADN. A partir de ahí entendemos la mayor parte de los procesos implicados de como los organismos que contienen ADN evolucionaron en tipos diferentes de organismos vivos. Incluso tenemos una buena comprensión de como los organismos llegaron a ser multicelulares, desarrollaron órganos sensoriales, diferentes formas de comunicación, y llegaron a ser auto conscientes. Podemos estar inclinados a pensar que todo, inclusive todas las propiedades emergentes, debe ser últimamente comprensible en el nivel de la física, ya que todo vino inicialmente de materia actuando solo en el nivel de la física.

Pero podemos estar perdiéndonos algo importante cuando pensamos de esa manera. Una cosa es entender como las sustancias químicas llegaron a conformar la materia viva, y darse cuenta de que nada necesitó ser agregado para que las sustancias químicas llegaran a tener vida. Pero cuando los elementos químicos alcanzan la complejidad del ADN, así como la complejidad de organismos enteros multicelulares, dejan de comportase exactamente de la misma manera en que se habían comportado antes de llegar a organizarse como ADN. Podemos entender como el proceso evolutivo natural escoge constantemente las secuencias de ADN que hacen que los organismos sean cada vez mas exitosos biológicamente bajo condiciones de vida que les hacen aumentar constantemente la complejidad. Más aún podemos entender cómo que el proceso evolutivo tuvo como resultado organismos sociales con cerebros muy complicados capaces de comprender las pautas causales que trabajan en el mundo natural. Pero, en cada caso, la comprensión requiere familiaridad con tipos de conductas que no habían estado presentes en el mundo antes de esas etapas emergentes de la complejidad. La habilidad de entender el proceso evolutivo, o para entender la lógica humana, no se basa sobre nuestra comprensión de la física de partículas elementales, incluso si los animales y los humanos se compongan enteramente de partículas elementales. La comprensión del humano depende necesariamente del pasado, y entonces intenta proyectar ese pasado en el futuro. Pero cuando el futuro empieza a comportarse fundamentalmente de manera distinta a la que tuvo en el pasado, el intelecto debe estudiar las nuevas pautas antes de poder alcanzar los niveles nuevos de la comprensión.

Dada la manera en que nuestros intelectos trabajan, nunca podríamos haber predicho, simplemente de la observación de la conducta del hidrógeno original, que eventualmente su comportamiento llevaría a evolucionar en seres vivos. Y nosotros ciertamente nunca podríamos haber predicho, solo del estudio cuidadoso de las partículas subatómicas del plasma inicial, que esas partículas entenderían eventualmente lo que ellas mismas hacen. Aunque ahora tenemos la ventaja de esta percepción retrospectiva, podemos decir que eso es lo que ha ocurrido y podemos entender realmente muchos de los procesos que permiten que así haya sido. La visión retrospectiva nos permite a entender cómo la física influyó en los cambios de las sustancias químicas, y cómo los cambios de las sustancias químicas influyeron en las conductas de los organismos vivos. Pero la comprensión necesaria de esa percepción retrospectiva nos mueve aún más más allá de la comprensión de las cargas o los movimientos de partículas físicas con cada emergencia a un nuevo nivel de la complejidad en la conducta de los tipos de materia existentes en cada tiempo distinto.

La humildad que Einstein sintió sería muy apropiada para seres que se preguntan qué papel ellos deberán jugar en el desarrollo adicional de esta creatividad fantástica. Es muy probable que el desarrollo de los humanos sea simplemente otra etapa de la complejidad lograda por la materia-energía original, haciendo posible el desarrollo de más manifestaciones emergentes del potencial creador. Como con otras etapas emergentes de maneras totalmente nuevas de ser y comportarse, nosotros no tenemos manera, desde el lado “antes” de la complejidad emergente, de saber como serán las cosas después de que nosotros hayamos permitido al proceso creador alcanzar niveles nuevos de complejidad. Pero podemos saber que en esta etapa y en este planeta, por lo menos brevemente, gran parte del proceso de desarrollo ocurrirá conscientemente.

Esta traducción pertenece a iniciatives.net y se la ofrece PromoArt

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