Abril 1005.- En los periódicos diariamente están apareciendo comentarios, la mayoría críticos, a la propuesta de la ministra de la cosa de construir los llamados minipisos de protección oficial.
Después de ver algunos planos de los tales resulta que son o mucho se parecen a lo que se ha llamado hasta ahora estudios, es decir una habitación en la que está todo menos el cuarto de baño que es dependencia aparte.
Para vivir con comodidad el estudio es para una persona o una pareja y ya con no tanta comodidad para 2 personas en camas separadas.
Tiene la ventaja de la independencia, para quien le interese, frente a la opción de compartir un piso entre varios.
Por lo que se del tema el error de los estudios ha sido contruirlos en bloques e incluso en urbanizaciones enteras y acaban convirtiéndose en lugares de mala fama al concentrar a inquilinos varipintos y de bajo poder adquisitivo.
Lo ideal sería construirlos en un determinado porcentaje dentro de los bloques de pisos como una opción más y así se evitaría hacer ghettos con la consiguiente degradación y pérdida de valor del inmueble.
Mi opinión al respecto es que es una oferta interesante para jóvenes, personas solas o parejas sin hijos que pueden optar por un precio más bajo a un alquiler o compra y que en su momento se puede vender y servir de entrada para un piso.
También puede ser una inversión para una familia, que se puede ir alquilando y que en el momento oportuno servirá para independizarse un hijo/a o para independizarse los padres de los hijos que una vez solos pueden preferir una vivienda pequeña que da menos trabajo de mantener.
Con la cantidad de divorcios que se dan cada día y con la movilidad laboral que traen consigo las nuevas tecnologías parece que la demanda de estudios está garantizada.